El dilema del asno de Buridán

 En qué se distingue Buridán de su borrico | La galería de los perplejos

 ¿Mar o montaña? ¿cereales o tostada? ¿me levanto o duermo 5 minutos más? decisiones, decisiones, decisiones.

Desde que abrimos los ojos en la mañana nos vemos abocados a tomarlas sin parar, no hay un solo momento del día, en el que no estemos enfrentados a una casuística tras otra. Muchas de ellas no van a marcar un gran cambio en nuestra vida o en el día a día, como puede ser la ropa que nos vamos a poner, si vamos a saludar con un buenos días o un buenas o si lavas los platos justo después de comer o tras acabar de ver una serie (aunque todos sepamos que después de sentarse un rato da más pereza, pero no es el punto, no nos desviemos del tema principal); hay otras que tienen repercusiones a largo plazo pero que en el día a día se hacen de forma tan innata que ni nos damos cuenta como caminar encorvados o fumar. Pero quizás las más determinantes son aquellas en las que verdaderamente somos conscientes del caos que se puede desatar.

Lo mismo que en una partida de ajedrez, aquel amateur puede predecir el siguiente movimiento de su rival pero por la distribución de las piezas imagina que algo malo se avecina, la vida nos pone en este tipo de situaciones y en cada uno de los caminos, solo hay una nube gris que solo se difumina según lo elijes y vas transitando por él.

Hay ciertos videojuegos que tratan esta toma de decisiones y a estos momentos donde la trama principal toma un giro lo llaman el efecto mariposa. Lo mismo que el aleteo de una mariposa puede provocar un huracán en el otro lado del mundo, un simple "Sí" o "no" o "cara" o "cruz" provoca que nuestra vida pueda dar un volantazo hacia una salida en la que no nos estaban mostrando el cartel.

Estas decisiones en muchas ocasiones pueden complicarse más de lo debido y es entonces cuando nos veremos envueltos en "el dilema del asno de Buridán". Esta breve historia lo que cuenta es como un asno con mucha hambre se encuentra a la misma distancia de dos montones de heno, al parecer ambos igual de apetecibles y ser igual de accesibles empieza a darle vueltas sobre cual es la mejor decisión y, como no logra decidirse, se muere de hambre.

Es verdad que puede sonar un poco tremendista, pero tampoco está tan alejado de la realidad. ¿Cuántas veces has dicho "ya lo haré" o "ya me pondré con ello" todo porque siempre había cosas más importantes que hacer, y curiosamente, en muchas ocasiones lo otro era "la nada". Para mí eso ha sido volver a retomar la escritura. Llevaba semanas o casi meses diciendo que ya lo haría, que había otras cosas pendientes u otros hobbies con los que entretenerme y, desgraciadamente, en esas que me ponía a pensar que hacer con mi tiempo, me veía igual que el burro, sentado en el sofá, pegado al teléfono viendo videos absurdos que a la mañana siguiente no recordaría o viendo alguna serie o película de fondo mientras mi cabeza estaba en otra parte. Hoy decidí decir basta y por eso querido lector estás leyendo estás palabras, primeras en algo más de 4 años de pausa y confío que primeras de muchas más ideas e historias que vendrán.

Si has llegado hasta aquí te insto a que como al burro o a mi yo pasado no te atrape la pereza, el miedo o lo que sea que te atenaza. Empieza de a poco, hazlo simple, no vislumbres la casa entera construida, visualiza ese ladrillo perfectamente colocado y luego el siguiente junto a él y así sucesivamente.

Nadie sabe qué nos deparará el futuro y, mientras la moneda cae y uno de esos senderos con niebla se despeja abriendo un oasis de oportunidades, decimos adiós a un camino que pudo ser, pero que jamás será.

Frases de Película - "Ahora puedo decirte que tomé la decisión correcta,  sin embargo no hay un día que pase sin arrepentirme de no haber tomado una  opción diferente". Morgan Freeman (Seven) |

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