Tenerlo todo, pero cambiarlo por un poco más
Ambición, persona ambiciosa. Nos entra un cosquilleo al escuchar esas palabras, más si cabe en las empresas a los de recursos humanos cuando buscan nuevos candidatos y ven la oportunidad de contratar a alguien cuya ambición es echar el resto para heredar la empresa. Esta semana hablaba con mi jefe sobre eso, viendo a los Business Managers, los trajeados, aquellos que no madrugan pero que cuando aparece el que tiene que cerrar el edificio a oscuras, con el día vencido están ahí entre documentos, reuniones y con los ojos enfocados en el ordenador mientras les alumbra el flexo de la mesilla como en el clásico interrogatorio de película jugando a poli bueno – poli malo. No le di mayor trascendencia, pero el viernes en el desayuno vi una noticia que me llamó la atención y fue cuando me entraron ganas de esc...